Lo que provocan las esponjas a lavar los platos.




Las esponjas para lavar platos son uno de los utensilios más usados en todo el mundo de forma regular en el día a día. Con ellas podemos arrancar la grasa y los residuos de nuestros platos sucios, pero este famoso utensilio no es tan inocente como parece, ya que puede ser bastante perjudicial para nuestra salud y te contamos los motivos.

Al principio, mencionamos que las esponjas para lavar los platos pueden ser muy malas para nuestra salud, esto en caso de no higienizarlas de forma correcta, esto debido a que en las mismas se pueden albergar millones de bacterias como la Salmonela, Escherichia coli entre otras enterobacterias que afectan gravemente el tracto gastrointestinal de seres humanos y animales.

Por otra parte, una investigación alimentaria llevada a cabo por un científico e investigador dio a conocer, que “Una sola esponja puede albergar un número mayor de bacterias que el de personas en la Tierra”., una frase estremecedora, que de seguro te dejo con la boca abierta ya que no es algo que estemos a costumbrados a escuchar y mucho menos en lo que nos detengamos a pensar en la vida cotidiana. La investigación fue publicada recientemente en la revista académica Journal of Applied Microbiology.

Las esponjas para lavar platos son el lugar perfecto donde se albergan millones de bacterias, pudiendo estas ser perjudiciales para la salud del hombre en caso de que por error entraran en contacto con el tracto gastrointestinal del hombre.

De todas maneras, cabe destacar que no todas las bacterias que albergan las esponjas de cocina son perjudiciales para nuestra salud, pero bacterias como la Salmonela y Escherichia coli sí que son bastante nocivas para el tracto gastrointestinal. Además, estos patógenos son bastante difícil de eliminar debido a que los mismos no se pueden matar con detergentes comunes.

Para desinfectar las esponjas de lavar platos, es muy necesaria lavarlas con cloro y después hervirlas por unos minutos. Esto es de suma importancia, digno de remarcar y hacer hincapié, ya que no solo basta con enjuagarlas tras su uso y listo. Luego de todo este proceso podrás usarlas nuevamente, lo más recomendable es que las reemplaces cada semana, de esta manera tendrás la seguridad de que tus manos no tendrán contacto con patógenos nocivos para la salud