Por esta razón, deja una bolsita con sal en tu armario.




El olor a húmedo a menudo proviene de lugares como armarios. La limpieza y la ventilación regulares pueden reducir el problema, siempre es importante prevenir los olores húmedos que son comunes en estos lugares.

Lo único que debes hacer es colocar sal gruesa en pequeñas bolsitas de tela para ponerlas en varios rincones de tu armario.

También, puedes añadir unas gotas de aceite esencial de lavanda o cítricos. No solo desaparecerán los olores a humedad de tu armario, sino que también olerá agradable y fresco.

Otros sorprendentes usos de la sal–

Sal en la nevera. Tu nevera huele mal y no tienes vinagre blanco ni bicarbonato de sodio. Prueba la sal mezclándola en partes iguales con agua y empapando un paño limpio en la solución. Luego, frota suavemente el interior del electrodoméstico para eliminar los olores mientras elimina las manchas y la grasa.

Desodoriza zapatos con sal no importa qué tipo de zapatos tengas, rociarlos con sal absorberá la humedad responsable de los malos olores mientras refresca tus zapatos.

Quita la grasa de tus sartenes con sal. Para sartenes sucias con grasa persistente, puedes espolvorear con sal y luego frotarlas con un paño húmedo con movimientos circulares. No se trata de limpiar, sino de exfoliar el utensilio antes de lavarlo con tu detergente doméstico o lavavajillas líquido favorito.

Quita manchas en alfombras con sal.

Haz una mezcla de 1 taza de sal gruesa y 4 vasos de alcohol al 80%, luego frota la mezcla sobre la superficie propensa a las manchas. Después de 5 a 10 minutos, limpia suavemente con un paño limpio para completar la limpieza.–

Limpia el horno con sal.

Los derrames de alimentos y las salpicaduras de grasa no perdonan la estufa ni el horno durante la cocción. Afortunadamente, las técnicas no faltan y la sal es una de ellas. Así que, mientras tu horno aún está caliente, espolvorea un puñado de sal en las áreas manchadas para evitar que los alimentos se endurezcan en la superficie, con cuidado de no quemarte. De esta forma, evitas posibles daños al horno y alteración de la vajilla. Posteriormente, la eliminación de partículas de alimentos será mucho más fácil una vez que el horno se haya enfriado.

Quita manchas en la cafetera con sal.

No es raro terminar con manchas de café o té adheridas a tazas, vasos y tazas. Esto es lo que les ocurre también a nuestras cafeteras, cuyo aspecto acaba deteriorándose con el tiempo. Vierte 12 cubitos de hielo en la cafetera junto con 1/2 vaso de sal, luego deja que todo se derrita antes de revolver. Deja actuar durante 30 minutos y luego llena la cafetera con agua fría para enjuagar.